Derribando los estereotipos

Owner of Debitum Eriks Rengitis interview with Forbes

Debitum, es una de las plataformas financieras más novedosas, que utilizan la tecnología peer-to-peer. La plataforma, obtuvo su licencia de corredor de inversiones hace dos años. Contrariamente al estereotipo común que existe sobre cómo funcionan las plataformas de financiación colectiva, los principios operativos que rigen el modus operandi de Debitum, se parecen mucho más a los de un banco; por eso no es de extrañar que la plataforma esté supervisada por el Banco de Letonia. Forbes ha conversado con el nuevo propietario de Debitum, Eriks Rengitis y le ha preguntado sobre cuál ha sido la trayectoria de la compañía durante sus primeros cinco años y hacia dónde se encamina esta industria.

Katrina Iljinska

Hace poco se ha convertido usted en el propietario de Debitum, junto con dos colegas: Ingus Salmins y Henrijs Jansons. Cuéntenos cómo ha llegado al mundo de las finanzas y, más concretamente, cuándo decidió adentrarse en este mundo corporativo.

Creo que tuve la suerte de entender relativamente rápido cuál era el campo en el que quería trabajar. En el Instituto Estatal de Riga núm. 1, durante mi etapa en la escuela secundaria, tuve la oportunidad de estudiar en un programa internacional donde yo mismo podía elegir las asignaturas. En aquellos momentos, escogí todo lo que estaba relacionado con las finanzas, así que, con el tiempo, me fui dando cuenta de que ese campo me encantaba y que también era lo que mejor se me daba hacer. Posteriormente, cursé mis estudios en la Universidad Técnica de Riga y en la Escuela Universitaria de Negocios y Finanzas para la Banca (BASBF). Gracias a esto y cuando comencé a trabajar en varias instituciones financieras, fue cuando empecé a sentir que se fortaleció mi convicción de que había elegido la dirección correcta. Evidentemente, mis padres y la educación que recibí de ellos, jugaron un papel importante en mi infancia. Siempre me han enseñado que hay dos cosas muy importantes en la vida, la primera de ellas es la educación y la segunda el trabajo duro.

Básicamente, he desarrollado toda mi carrera en el campo de las finanzas corporativas, gestionando operaciones de fusiones y adquisiciones (M&A), así como transacciones para la recaudación de fondos. Al principio, comencé como analista y poco a poco me fui convirtiendo en copropietario de Auctus Capital, una consultora dedicada a las finanzas corporativas. Con esta consultora, mantengo una relación profesional que se remonta a hace más de una década, aunque en estos momentos, no forma parte de mi ocupación principal.

¿Podría explicarnos cómo llegó a Debitum?

A parte de todo esto, también soy el director financiero de BONO Group. Esta firma es una compañía de capital letón y, en mi opinión, representa toda una historia de éxito. Estoy muy orgulloso de formar parte de este equipo de expertos. Por ejemplo, el año pasado su facturación aumentó en un 30 %, alcanzando los 120 millones de euros. Si analizamos esto de manera pragmática, en el campo del procesado de la madera y de la logística, este crecimiento representa un gran éxito. Durante los últimos diez años, BONO Group ha mejorado su rango de actividades y, en la actualidad, ofrece un conjunto completo de servicios destinados a la tala y el procesado de la madera, abarcando también desde la gestión y el procesado de las talas, hasta la construcción de las casas ecológicas de madera.

Dado que trabajo en el sector financiero y, precisamente este sector, ha sido una parte muy importante de mi vida diaria durante más de 10 años, evidentemente, la plataforma Debitum ya estaba en mi centro de atención (y, por su puesto, su operación de venta). Así que, conjuntamente con los socios Ingus y Henrijs, aprovechamos la oportunidad y compramos Debitum a los propietarios anteriores.

Lo que me convenció de Debitum fue el hecho de no ofrecer un producto meramente tradicional y esto, es importante, porque permite a los inversores diversificar su cartera. Me consta que hay inversores a los que no les cuadra la idea de la diversificación, pero, en mi opinión, no es conveniente situar todos los activos en un mismo lugar. Profundizaré en todo esto más adelante.

Algunos emprendedores que estaban relacionados con BONO Group fueron los que crearon Debitum y, posteriormente, me ofrecieron involucrarme en la compañía. Antes de llegar yo, había dos socios que ya estaban en la compañía, Henrijs e Ingus. Básicamente, ellos ya habían desarrollado el modelo de negocio, conjuntamente con su equipo. Cuando conocí al equipo de BONO Group me causaron muy buena impresión y, al final, decidí involucrarme.

No obstante, mi principal motivación en todo esto fue tener la oportunidad de poder participar en el proceso de la toma de decisiones, precisamente aquí, en Letonia. Digamos que esto es algo filosófico. Lo explicaré. Muchas inversiones aquí, en Letonia, se realizan con capital extranjero y exactamente por esa razón, todo ese capital extranjero canaliza sus decisiones aquí, algo que por ejemplo, ocurre con los bancos. Evidentemente, que Letonia pueda atraer capital extranjero es algo realmente bueno, pero en mi opinión, sería todavía mejor si se pudieran tomar más decisiones aquí. Lo que me convenció de Debitum fue la posibilidad de atraer capital extranjero y de poder tomar decisiones aquí, en Letonia, sobre hacia dónde puede dirigirse este capital; de hecho, la mayoría de nuestros inversores no son residentes de Letonia.

Debitum me convenció realmente, porque no ofrecen un producto estándar. Algo que tengo muy claro es que los inversores quieren diversificar su cartera. Recuerdo que una vez, un inversor dijo que la diversificación es solamente para los tontos. Y claro, su tesis se basó en la siguiente teoría: si realmente se está seguro de realizar una buena inversión, ¿entonces por qué hay que diversificarse? Frente a tal razonamiento cabe la siguiente pregunta: ¿pueden la mayoría de los inversores y, especialmente con esto me refiero a los pequeños inversores minoristas, estar tan seguros de algo, especialmente aquí, en nuestra región y, es prudente «poner todos los huevos en la misma cesta»?

El modelo de negocio de Debitum consiste en financiar a sus socios (que actúan como los creadores de los préstamos); son estos profesionales en su sector, quienes financian a través de este sistema, a sus empresas o los proyectos que ellos mismos hayan creado. Este sistema es similar al modelo financiero del «fondo de fondos», que es cuando un inversor invierte dinero en una institución financiera, que a su vez, canaliza esta inversión realizando otras inversiones directas. Mediante este sistema se permite al inversor la diversificación, al poder invertir en diferentes acciones diversificadas.

Por lo que comenta, la plataforma financiera, actúa esencialmente como una plataforma de financiación colectiva; ámbito el cual no está exento de estereotipos. De hecho, desde fuera, parece que la regulación tampoco es muy clara. ¿Por qué ha tomado este camino?

Tal y como lo plantea, solo puedo decir que estoy parcialmente de acuerdo con su exposición. No se puede calificar a Debitum como una mera plataforma de financiación colectiva; de hecho, el funcionamiento del crowdfunding, actúa tradicionalmente financiando las ideas de aquellos negocios que están en sus primeras etapas de desarrollo. Si comparamos ambas cosas, lo único que tenemos en común con el crowdfunding es que cualquiera puede convertirse en inversor, así que, puestos a comparar ambos sistemas, solo el hecho de estar abiertos a una participación colectiva, es lo que tenemos en común. A parte de todo esto, ambas cosas representan conceptos completamente diferentes. Es como si comparamos una bicicleta con un coche, claro que ambos son vehículos pero no obstante, también ambos tienen propósitos y principios operativos totalmente diferentes.

¿Bien, entonces, qué es diferente?

Absolutamente todo es diferente. Si tenemos en cuenta cómo se ha ido desarrollando este sector en general, podemos llegar rápidamente a la conclusión de que la tecnología P2P, de préstamos entre pares, conforma algo realmente novedoso en el sector. Hace más de diez años, esta tecnología empezó a presentarse como un sistema para las personas particulares que deseaban invertir su dinero de forma sencilla, sin tener que hacer uso de los bancos o de los fondos. Básicamente, este sistema actúa como una inversión en calidad de refinanciación. A pesar de los diferentes acontecimientos que se han suscitado hace varios años, en estos momentos, los datos y las estadísticas nos demuestran una realidad distinta, en la que esta industria está creciendo; incluso en tiempos de turbulencias económicas. De hecho, el número de inversores que confían e invierten utilizando este sistema, aumenta constantemente. Es evidente que hay industrias que ya han alcanzado su cénit y ahora, inevitablemente, se enfrentan a un declive. No obstante, los datos de la industria P2P confirman que este sector está creciendo rápidamente y que todavía no se vislumbra su cénit.

Si nos centramos en las diferencias, puede verse claramente que la tecnología P2P muestra un concepto más amplio. En este sentido, cabe mencionar que hay plataformas reguladas y no reguladas. Si hablamos de las plataformas no reguladas, sí es cierto que han ocurrido casos en los que se han producido fracasos que, desde una perspectiva externa, parecen mostrar una serie de situaciones en las que la financiación, se ha concedido frente a un riesgo desproporcionado o incluso, en algunos casos, frente a la sospecha de fraude.

En el caso de Debitum, se ha optado por seguir el modelo de negocio de ser una plataforma regulada. Somos una institución financiera que está supervisada por el Banco de Letonia y contamos con una licencia de la sociedad para el corretaje de inversiones (IBS). En nuestra opinión, este es el modelo óptimo para mantener un cierto dinamismo, el cual, también lo compaginamos con una conducta disciplinada, para poder ofrecer al inversor un producto profesional. En lo que respecta a los inversores, el riesgo aquí es relativamente bajo, porque de hecho, evaluamos el objeto de la inversión dos veces. De estas dos veces, la primera vez, la evaluación la realizan nuestros socios, que son los creadores de los préstamos y quienes, por ende, ya habían emitido los préstamos anteriormente. En lo que respecta a la segunda vez, somos nosotros quienes efectuamos la evaluación, para luego decidir si procedemos a la refinanciación. Para nosotros, es fundamental que el préstamo esté asegurado por los activos de la empresa; lo cual, en realidad, es una garantía. Además, la licencia de la IBS estipula que en caso de insolvencia, será el Estado letón quién reembolsará al inversor con un valor de hasta 20 mil euros, eso significa que es el propio Estado quien garantiza esta protección. Cabe mencionar que, dicha cantidad, ya se encuentra en las cuentas de la plataforma.

¿Cuáles han sido los primeros resultados? ¿Realmente funciona este modelo?

En nuestros cinco años de existencia, hemos conseguido grandes logros. La compañía obtuvo su licencia de la IBS, ha efectuado emisiones de más de 70 millones de euros y se ha asegurado de que haya un 0 % de default (impago) entre nuestros socios. A la luz de todos estos datos, podemos decir claramente que, todos a quienes les hemos prestado dinero, al final, lo devuelven. Además, nuestra plataforma ofrece inversiones en préstamos comerciales, no en préstamos al consumo, como así lo hacen la mayoría de las otras plataformas. Las pequeñas y medianas empresas en las cuales se invierte en su refinanciación, ofrecen un enorme potencial de crecimiento, porque en estos casos, resulta mucho más fácil determinar el nivel de riesgo.

En síntesis, si sumamos todos los factores existentes, el producto de Debitum es, en gran medida, comparable a los productos bancarios: es un producto pronosticable, es estable, no ofrece riesgos excesivos y, además, está supervisado y regulado.

Todo lo que comenta nos plantea inmediatamente la siguiente pregunta: ¿el equipo humano de la compañía, es comparable al de las entidades bancarias?

En efecto, tenemos un equipo humano del que estamos muy orgullosos, porque la experiencia y la reputación de estas personas reducen los riesgos de manera considerable; este es un motivo más, por el cual, queda fuera de toda duda que los inversores están en manos de una compañía que actúa con rigurosa profesionalidad. Cabe mencionar que hemos realizado grandes incorporaciones, en lo relativo a nuestro departamento para el control sobre el blanqueo de capitales (AML), de hecho, hace muy poco tiempo se acaba de incorporar nuestra jefa de departamento, la cual, proviene del sector bancario.

Además, hemos traído a nuestro equipo, una de las mentes más brillantes del sector letón de la tecnología financiera (Fintech) y también del campo legal.

Y en lo que respecta al resto de nuestro equipo, puedo afirmar con total certeza que son grandes profesionales del sector.

Cuéntenos un poco más sobre quiénes son sus inversores. Teniendo en cuenta que en Letonia no se oye hablar sobre Debitum, imagino que sus inversores no son letones y ni tan siquiera son bálticos. ¿Cuántos inversores tienen y cómo invierten? ¿Cuál es la inversión promedio de estos inversores y qué tendencias pronostica, en lo que respecta a las operaciones de inversión? ¿Cuáles son las preferencias de estos inversores, dónde invierten más y dónde invierten menos?

Debitum y su equipo están en Letonia, pero sí que es cierto que nuestros inversores básicamente no son de Letonia.

En estos momentos contamos con más de 11 mil inversores. En lo que respecta a los inversores de origen letón, tan solo representan un 0,1 %, puesto que la empresa tenía su sede anteriormente en Lituania; por esa razón, un 23 % de los inversores son lituanos. Es correcto afirmar que, en Letonia, la plataforma no era conocida en absoluto. La regulación vigente nos permite trabajar con inversores europeos. Nuestros inversores básicamente provienen de diferentes países de Europa occidental, como por ejemplo: Alemania, España y Francia.

Cabe mencionar que, en lo que respecta al indicador promedio, es comparable a la temperatura promedio que pueda encontrarse, por ejemplo, en un hospital: no siempre se puede obtener una imagen precisa de este indicador. No obstante, si tuviéramos que describir a nuestros inversores habituales, podemos decir que se trata de directivos de nivel medio o alto, con una edad comprendida entre los 35 a los 60 años. También suelen ser expertos que actúan en diferentes sectores de actividad. Mayormente, estas personas se dedican a profesiones en las que intervienen los cálculos, como por ejemplo, las finanzas. Además, también tenemos inversores que provienen del sector de las tecnologías de la información (TI). Este tipo de perfil es esencial, porque a este tipo de personas les resultan más fáciles los cambios e invertir en un entorno en línea.

Generalmente, en nuestra plataforma, los inversores se pueden dividir en dos grupos bien diferenciados: inversores particulares e inversores institucionales. En lo que respecta al primer caso, el rango de inversión típico oscila entre 3 mil a 50 mil euros, no obstante, en lo relativo a los inversores institucionales (compañías que gestionan fondos de inversión profesionales), estos últimos, suelen invertir entre medio millón a un millón de euros.

¿Dispone Debitum de una licencia en otro país que no sea Letonia? ¿Basta con tener una sola licencia de la IBS de Letonia?

Hay que tener en cuenta que, la licencia como tal, no prevé una jurisdicción específica en la que Debitum tenga que operar, por tanto, podemos realizar inversiones en diferentes instrumentos financieros, desde todos los países europeos y, como siempre, estas actividades están supervisadas a diario por el Banco de Letonia.

La regulación debe entenderse como un criterio objetivo, en virtud del cual, se diferencia entre aquellas plataformas P2P que son instituciones financieras y que operan bajo criterios mucho más estrictos, en comparación con otras plataformas, que no están reguladas y que, por ende, tienen más libertad para operar como mejor les plazca.

En la industria P2P, existen tres tipos de riesgos: el riesgo inherente a la existencia de las propias plataformas (ya que las plataformas pueden anunciar su cierre), el riesgo existente en lo relativo a los prestamistas (los creadores de los préstamos) y en lo que respecta a su estabilidad comercial y, finalmente, el riesgo proveniente de los propios activos de inversión, es decir, lo bien asegurados que estén los activos pignorados en garantía. Al haber adquirido una licencia para poder operar, podemos decir con certeza que hemos mitigado en gran medida el primer riesgo. Estamos sometidos a una vigilancia periódica y a auditorías que se realizan de manera habitual, tanto por el organismo regulador competente, como por empresas auditoras que gozan de un gran prestigio mundial.

¿Se está fomentando un diálogo más amplio en la Unión Europea sobre las licencias de las plataformas? En mi opinión, esta pregunta es esencial, porque actualmente, tanto quienes operan con licencia como los que no la tienen, pueden actuar en el mismo mercado y a pesar de esto, no parece que pase nada al respecto. Al final, parece ser que son solo los propios inversores quienes asumen la responsabilidad, lo cual, les obliga a investigar mucho y a averiguar si cada una de las plataformas tiene algún tipo de licencia o no y dónde la tiene.

Esta pregunta que plantea nos obligaría a abordar una conversación diferente. En mi opinión, creo que las plataformas reguladas y las no reguladas deberían ser denominadas de forma diferente, para que los inversores puedan tener claro desde el primer momento este aspecto. De hecho, ya hay muchos países europeos que prohíben la prestación de estos servicios si no se dispone de la correspondiente licencia.

La mayoría de las industrias están sometidas a algún tipo de regulación. Creo que una regulación que responda a la lógica, es adecuada para cualquier industria. Por ejemplo, en estos momentos, se está debatiendo bastante sobre las criptomonedas. Me consta que hay quienes opinan que, si este sector estuviera regulado, se desarrollaría mucho mejor, porque de esa forma también entraría el dinero de los grandes inversores. En lo que respecta a estos inversores, en estos momentos, las criptomonedas ofrecen un gran riesgo para su reputación.

Volviendo a Debitum, sí, es cierto que hay una serie de requisitos que debe cumplir en el día a día. Además, creo que tiene todo el sentido del mundo que se realicen las verificaciones correspondientes, en lo relativo a la procedencia de los fondos y más especialmente, en aquellas condiciones geopolíticas que sean desafiantes. Ningún inversor con un mínimo de sentido común querría verse asociado, por ejemplo, con la financiación del terrorismo.

Me consta que en Europa, se viene trabajando desde hace algún tiempo en el desarrollo de la así denominada regulación del crowdfunding, no obstante, sí tengo claro que Letonia es ya pionera en esta materia, porque de hecho, fue la primera en la Unión Europea en introducir una regulación que se ajuste a la industria P2P.

Recalcando una vez más este tema, tengo la certeza de que en Europa la regulación de la financiación colectiva (el así denominado crowdfunding), es algo que ya se ha desarrollado desde hace un par de años, tras lo cual, se genera un inevitable período de transición que debería culminarse en noviembre del 2023, momento en el cual, será ya cuando las correspondientes plataformas deberán corregir y adaptar su funcionamiento, de conformidad con la regulación vigente. Aunque todo esto es la teoría, cabe esperar de ella su aplicación práctica, así que los próximos dos años serán fundamentales para comprobar directamente cómo afectará esta regulación al sector financiero. En cualquier caso y como ya decía antes, insisto, Letonia ejerce un liderazgo innegable en lo que respecta a la regulación aplicable, porque fue el primer país de la Unión Europea en introducir una regulación específicamente diseñada para la industria P2P.

Llegados a este punto, creo que es acertado reconocer que Letonia tiene las condiciones más estrictas en este sentido.

¿Cuéntenos si ha invertido en algún otro proyecto, quizá no en la propia Debitum, sino en otra plataforma? ¿Si ha sido así, por qué razón? ¿Cuál es su experiencia al respecto? ¿Si lo ha hecho, ha podido recuperar el dinero?

Mayoritariamente, he invertido en plataformas de origen báltico y en Debitum. Las cantidades que he invertido no son lo más importante en este aspecto, lo importante, es que me ha permitido comparar varias plataformas y esto me mantiene actualizado sobre los cambios existentes en los productos. Además, por decirlo de alguna manera, también me saca de vivir aislado en mi propia burbuja. Obviamente, la mayor parte del equipo de Debitum ha realizado inversiones en la propia plataforma.

Después de observar los acontecimientos de los últimos años en el mundo de las inversiones y teniendo también en cuenta mi propia cartera de inversiones, mi conclusión al respecto es que, solo aquellas plataformas que ofrecen instrumentos de rentabilidad fija, como por ejemplo las obligaciones y el sistema de P2P, son las que pueden catalogarse como relativamente predecibles. Es precisamente en este punto y a medida que las plataformas van devolviendo los fondos, cuando el inversor ya sabe exactamente cuál es el rendimiento que se puede esperar. Por ejemplo, en otros entornos diferentes pueden observarse fluctuaciones o caídas de valor, muy rápidas e impredecibles.

¿Cuéntenos dónde invierte?

En este aspecto no es que sea muy original. Me he decantado por los productos estándar: depósitos, acciones y obligaciones, tanto en los países bálticos como en el extranjero. Para mí es muy importante que, a la hora de invertir, esto sea algo que no requiera mucho tiempo y que no consuma mucha energía. En mi entorno, he podido ver que amigos míos han hecho inversiones, por ejemplo, en lo que respecta a la compra y el alquiler de apartamentos y, al final, han tenido que enfrentarse a problemas relativamente grandes, ya que este tipo de actividades exigen que se invierta una cantidad considerable de tiempo, sobre todo, para poder gestionar estas propiedades.

Usted ha dicho que «es muy importante que, a la hora de invertir, esto sea algo que no requiera mucho tiempo y que no consuma mucha energía». ¿En lo que respecta a las inversiones, este modus operandi se puede aplicar para conocer previamente qué es mejor elegir, si una plataforma de P2P o de crowdfunding? El hecho de tener que sentarse y empezar a comparar, desde el principio, ya se convierte en un problema…

Y hasta cierto punto lo es, pero a la hora de invertir siempre hay que hacer comparaciones y tomar decisiones; todo esto forma parte del proceso normal. No obstante, si tuviera que trasmitir un mensaje a inversores potenciales, les diría que si una plataforma P2P opera con licencia, esto le permite ofrecer las máximas garantías de seguridad. En cualquier caso, las propias regulaciones y la garantía de las licencias, por sí mismas, ya impiden los primeros errores elementales que se puedan cometer, como por ejemplo, que puedas ser la víctima de un engaño.

¿En su opinión, cómo cree que evolucionará el mercado P2P y el de las inversiones? Cuéntenos su visión a largo plazo y en términos generales.

En lo que respecta a la financiación P2P, creo que se va a producir una clara demanda.

Y de hecho, creo que esta demanda se va a mantener. La manera en la que actúa el sector del P2P radica en llevar la financiación a quienes no pueden obtenerla, por alguna razón.

Muchas plataformas han podido percatarse por primera vez de la especie de vacío que existe en el mercado: por ejemplo, cuando un negocio no puede disponer de una financiación suficiente, que sea cubierta por el panorama del sector financiero. El mercado P2P marca la diferencia, porque ofrece financiación a aquellos socios que necesitan dicha cobertura pero que, por cualquier razón, no pueden cumplir con las directrices que se exigen desde una financiación bancaria. Quizá dicho incumplimiento sea algo temporal, quizá las garantías exigibles no respondan al estándar o quizá sea porque el tamaño del mercado sea demasiado pequeño para que se puedan desarrollar unas directrices adecuadas. En lo que respecta a la demanda a la que aludía antes, creo que hay mucho potencial y, para concretar más, precisamente en este punto, es donde el P2P ofrece un potencial enorme.

Desde el punto de vista de los inversores, el P2P es muy interesante, porque las nuevas generaciones prefieren implicarse más directamente en el proceso y formar parte de un entorno más dinámico. Además, cada vez están más orientadas hacia las soluciones en línea, como las que proporciona Debitum. Esto les ofrece una oportunidad excelente para hacer de manera rápida y cómoda, todo lo que se propongan, porque pueden invertir cómodamente para, posteriormente, ir vigilando el seguimiento de sus inversiones.

En lo relativo al futuro y en lo que atañe a la evolución de la plataforma, espero que la industria P2P pueda empezar a ofrecer unos productos de menor riesgo. Hay una gran cantidad de productos que todavía no son fácilmente accesibles para los pequeños inversores; por ejemplo, el umbral mínimo en los países bálticos, para la compra de algunas obligaciones, es bastante alto, unos 100 mil euros.

Me atrevería a predecir que, en lo que respecta al sector del P2P, se producirá una transformación o expansión considerable del mismo. De hecho, estoy seguro de que si volvemos a hablar de este tema dentro de un par de años, es posible que incluso ya no llamemos a esta industria P2P.

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